Todos conocemos el yoga, pero pocos sabemos que puede ser utilizado en niños pequeños, a través de simples ejercicios de respiración y relajación podemos ayudar al peque a enfrentar el estrés, la falta de concentración y su agresividad.
Recuerda que necesitas tener mucha paciencia y deberás motivar bien al peque, poco a poco el se adaptara. Lo ideal es hacer que el peque tome como un juego al yoga no le exijas mucho, pues sino se aburrirá.
La edad promedio para que el niño comience a practicar yoga es entre los 4 y 5 años.
Es recomendable practicar el yoga por las mañanas y también no permitir alimentos sólidos aproximadamente dos horas antes de las prácticas, esta técnica se debe realizar en un ambiente armoniosos, ventilado y limpio, donde los peques se sientan relajados, ellos deben usar ropas holgadas para brindarles mas comodidad.
El yoga ayuda tanto al niño como a la niña en los siguientes puntos:
1- Desarrollo y destreza de los músculos motores
2- Flexibilidad en las articulaciones
3- Mejoría de los hábitos posturales de la columna vertebral
4- Masaje de los órganos internos
5- Mejoría en los hábitos de la respiración
6- Estimulación de la circulación sanguínea
7- Mejoría de la autoestima
8- Baja en el nivel de estrés infantil
9- Perfeccionamiento de los sentidos
10- Agilidad y entereza
11- Calma y relajamiento
12- Estiramiento
10- Mejor desarrollo de la atención, concentración, memoria e imaginación
11- Armonización de la personalidad y carácter
12- Oportuna canalización de la energía física
13- Mejor comprensión e interacción con los demás
Por otro lado puede practicarse en los peques desde el nacimiento hasta el primer año de vida, la madre puede construir movimientos donde se manipulan las extremidades y rotan las articulaciones, que junto a pequeños masajes acompañados de una música suave son una buena mezcla de yoga y estimulación temprana
Con frecuencia el peque presenta la nariz tapada con secreciones que no le permiten lactar bien, pues si no respira bien por la nariz, tratara de hacerlo por la boca y no podrá tomar la leche. Además la posición del bebe cuando toma leche es casi acostado y esto empeora la molestia que tiene.
Si sucede generalmente en la noche, es probable que la congestión nasal suceda por el ambiente donde duerme el peque, la causa de esto puede ser que alguien fume en casa, el cuarto no este ventilado o rociar ambientadores.
Para ayudar a que el peque no tenga congestión nasal es necesaria eliminar cualquier factor que pueda estar causándolo, es bueno también realizar aseo nasal con una gasa y un poco de agua en la parte externa de la fosa nasal, esto lo debes hacer así el peque no tenga congestión, de esta manera mantendrás su higiene.
No es bueno utilizar descongestionadores nasales o productos sin que sean recetados por el pediatra
Desde muy temprana edad se les puede enseñar a los peques buenos hábitos como colocar los juguetes en su lugar, poner la ropa sucia en el tacho, lavarse las manos antes de comer, peinarse al levantarse.
Al niño poco a poco le gustaran las buenas conductas que van formando rutinas diarias las cuales evolucionan de acuerdo a su crecimiento. debes tener mucha paciencia y enseñar las cosas paso a paso.
Los hábitos deben ser desarrollados desde pequeños, de esta manera podrán hacer las cosas por si solos, por otro lado esto beneficia la autoestima del niño al decirle que el puede hacerlo, aunque se equivoquen las primeras veces, poco a poco aprenderán.
Recuerda también que como padre o maestro eres un ejemplo a seguir para el peque, eso significa que debes seguir un orden también.
Una manera buena de enseñarle al niño cosas es a través del juego, ya que este capta la atención del niño de manera mas rápida, despertando su curiosidad por las cosas. por ejemplo jugar a colocar la ropa sucia en el tacho, puedes inventar una canción para guardarla, puedes tomar el tiempo en que la guarda o puedes contar junto a el peque la cantidad de ropa que coloca en el tacho. de esta manera el niño se sentirá contento, no debes olvidar felicitarlo por su buena acción pero sin exagerar.
Puedes realizar un cuadro de méritos sobre una cartulina la cual puedes decorar, esto se puede hacer en la casa y en la escuela, de esta manera vera sus buenos resultados, puedes poner su progreso con estrellitas o caritas felices.
Le debes explicar la responsabilidad que le estas dando, si el no coloca su ropa sucia e su tacho no la colocarás tu, si no guarda su juguete lo colocas en un lugar fuera del cuarto por un tiempo hasta que guarde los demás.
Definitivamente en algunas ocasiones el niño se podrá molestar por esos cambios, por eso es bueno explicarles antes y recordárselos cada vez que se deba
El cuarto del peque suele ser el lugar más llamativo de toda la casa, siempre nos esmeraremos por elegir el color adecuado, por otro lado las técnicas de Feng Shui no todos los colores son apropiados.
Hay estudios que demuestran que los colores ejercen cierta influencia en parte de nuestro comportamiento, puede ser positiva o negativa. Para decorar la habitación del peque es bueno conocer un poco acerca de los posibles efectos que trasmite cada color y lograr la armonía y felicidad deseada.
Por ejemplo el color rojo podría ser muy fuerte para el peque, este color puede ser usado en la cenefa o una lámpara, pues aumenta la presión sanguínea y estimula el apetito y la acción.
El verde en particular es un color que me agrada, es armonioso y se asocia con el aspecto natural, transmite seguridad y anima el crecimiento emocional, es un buen color para el cuarto de los peques.
El azul produce sentimientos tranquilos y pacíficos al igual que el rosa tiene efectos calmantes, el cual además expresa a usencia de todo mal.
El naranja estimula el apetito, la conversación y puede expresar alegría, por otro lado el amarillo es el color de la luz y un color excelente para llevar alegría a un ambiente, el cual puede compensar la falta de luz natural, podrías usarlo en algunas partes, pero no en todo porque produce llanto al peque.
El violeta expresa calma, autocontrol, pero mejor ira en la habitación de un adolecente. El negro es lo opuesto a la luz, el cual no es recomendable usarlo en ningún ambiente pues es un color triste que representa la disolución y pesar.
El blanco expresa pureza, unión, infancia, es la suma de todos los colores, este tiende a estimular la actividad intelectual y favorece la imaginación, en el Feng Shui es un color que puede evocar frialdad por eso no debe ser usado en el cuarto de los peques
Colores como los de madera, habano, crudo, maíz, beige, etc., transmiten tranquilidad y quietud, por lo que pueden ser adecuados para peques muy excitables. Cuando se presentan en exceso y sin otros toques de color pueden resultar aburridos y conspirar contra la creatividad.
Finalmente, si no te decides por algún color, puedes dejar que el peque elija el color, muéstrale pequeñas fichas con colores y el señalara el que más le agrade o le llame la atención. Por otro lado puedes utilizar estos colores para hacer dibujos los cuales estimulan los sentidos y la imaginación de los peques; recuerda utilizar colores pasteles o no muy intensos ya que es también el área donde debe relajarse y descansar
Los juguetes son herramientas esenciales para el buen desarrollo del niño. Juega un papel importante en la formación de los conceptos, aptitudes, expectativas y socialización en los niños.
Desde siempre, los niños han tenido la necesidad de una actividad; de moverse, curiosear, de manipular y experimentar objetos, de crear, de relacionarse, e intercambiar acciones, vivencias y sentimientos.
El juguete adecuado
El juego, además de ser una actividad, ayuda al niño a desarrollar todas sus funciones psíquicas, físicas y sociales. Los niños desarrollan las múltiples facetas de su personalidad: aprenden a relacionarse con el entorno, desarrollan sus aspectos más creativos y perfeccionan sus múltiples habilidades ayudándoles a canalizar tanto su energía vital física, como la mental y la emocional.
Todo esto es de gran ayuda en su desarrollo integral como personas completas, facilitándoles también su integración en el entorno social en el que se mueven.
Es por todo ello por lo que es imprescindible buscar el juguete adecuado a cada edad y momento, y ser muy conscientes del papel que tendrá en el desarrollo del niño.
El juego cambia a la medida que el niño va creciendo. Pronto el niño estará representando personajes y podrá expresarse y comunicarse libremente; además establecerá reglas en los juegos, ejercitando su capacidad de autocontrol y autonomía
La detección temprana de los problemas de visión de los niños es importante para su corrección futura. Por tanto, si crees que tu hijo no ve correctamente, consulta con su especialista lo antes posible. Estar atento a cualquier señal que indique una visión deficiente podrá ahorrarle problemas en el presente y en el futuro.
Los especialistas en oftalmología recomiendan que la vista del niño sea revisada con regularidad. En principio, debe ser su pediatra quien realice los controles iniciales.
Revisiones periódicas
A partir de los 3 años de edad, conviene que un oftalmólogo le explore el fondo del ojo y calibre su agudeza visual. En adelante, sólo deberá someterse a una revisión de control anual. Aunque el niño no se queje o presente señales de perturbaciones en su visión, la visita al oftalmólogo es la mejor forma de prevenir posibles alteraciones. Cuanto más temprano sea detectado el problema, más fácil será corregirlo. Los estudios señalan que, aproximadamente, un veinte por ciento de los niños necesita alguna corrección visual.
Examen de la vista del bebé y del niño, según la edad
La Academia Americana de Oftalmología (American Academy of Ophthalmology) afirma que la detección y el tratamiento temprano de muchas enfermedades, que ponen en peligro la vista, son imprescindibles para curar o disminuir la progresión de la pérdida de visión. Esta prevención de las patologías visuales infantiles debe realizarse a través de los exámenes de rutina del ojo para examinar la agudeza visual y, siempre, en caso de traumatismo.
Cuando nacen, los bebés ya reciben un examen completo de la morfología ocular. Más adelante, es aconsejable que los niños pasen su primera revisión completa de los ojos a los tres años de edad. Antes de esa edad, los exámenes más profundos solo se realizan cuando existe alguna condición específica o antecedentes familiares de problemas de la vista. A partir de los cinco años de edad, es recomendable que el niño acuda a las revisiones visuales, una vez al año.
Síntomas de problemas visuales en el niño o bebé
Sentarse muy cerca de la televisión, quejarse constantemente de dolor de cabeza y de ojos cansados, escribir cada vez más cerca del papel, sentir dificultad de leer a distancia, entornar los ojos para ver algo que está alejado, perder el interés por la lectura y los estudios, tener dificultad para correr, parecer torpe en los movimientos y presentar excesivo lagrimeo y escozor en los ojos, son algunas señales que te pueden ayudar a identificar el problema visual de tu niño o niña.
¿Cómo reconocer un defecto visual en el bebé?
Además de estos síntomas, existen otros que puedes identificar directamente porque están relacionados con la apariencia de los ojos como:
- Cuando los ojos del bebé tiemblan o se desvian sin motivo alguno.
- Cuando los ojos no siguen la cara ni la voz de los padres.
- Cuando las pupilas de los ojos son demasiado grandes o pequeñas.
- Cuando las pupilas de los ojos no son escuras y sí opacas, como si tuviesen un filtro nublado.
- Cuando los ojos no se presentan alineados y, en cambio, bizquean hacia dentro o hacia fuera.
La primera visita al oculista
La primera visita al medico oftalmólogo debe ser realizada tan pronto sea necesario. Algunos motivos de consulta con el oftalmólogo son:
- Cuando tu hijo parece que no ve bien. Notas que realiza mucho esfuerzo para leer o ver de lejos.
- Cuando la alineación de los ojos no es correcta. Presenta desvios y sospechas de estrabismo.
- Cuando existen antecedentes familiares de alteraciones en la visión.
- Cuando tenga de 2 a 6 años para realizar una revisión completa, aunque no hayamos detectado nada anormal
¿Cuál es la ropa adecuada para nuestros niños? Como padres tenemos diferentes opciones, visitar una tienda de ropa para bebé y para niños es un momento que resulta agradable, especialmente para los futuros padres, quienes se encuentran maravillados por los curiosos y diversos modelos para niños y niñas, entran en confluencia nuestros gustos, eso sin duda, es algo común en los padres pero negativo en algunos casos puestos que no siempre lo que nos gusta es lo mejor para nuestro niño.
Por ello en esta sección brindamos aquello que debemos tener en cuenta al escoger la ropa ideal para nuestros niños, guiándonos de tres premisas básicas: La comodidad que ofrece el producto, la calidad y la temperatura o temporada.
Por ejemplo, en verano, la ropa ideal es aquella ligera, de algodón y sin mangas que a la vez le brinde comodidad al niño, que le permita moverse y desplazarse, comprarle ropa muy a su medida o ajustada hará más difícil la práctica espontánea y libre de destrezas motrices que el niño necesita desarrollar, los enterizos son los diseños prácticos e ideales para los bebés.
En invierno, se recomienda ropa acolchada o con mangas, polares, enterizos de algodón con manga larga. Especialmente cuando el niño es muy pequeño y la piel es más sensible se debe evitar ropa con lana, pues podría producir irritación.
Además de la estación del año, se debe tener en cuenta que especialmente en los primeros años, los niños crecen muy rápido, siempre es bueno comprarle ropa que pueda utilizar en los próximos meses.
Si el niño desea alguna ropa en especial, conviene llegar a un acuerdo en conjunto con los padres, esto es en el caso de los niños mayores que desean afirmar sus gustos y preferencias y es un derecho pues son ellos quienes lucirán las prendas, es conveniente que desde pequeños se les brinde opciones y vayan aprendiendo, desde pequeños, a tomar decisiones.